Sarita Sarita es un juego de adivinación con dos monedas. Se llama a Sarita, se hace una pregunta de sí o no, se lanzan las monedas y la combinación en la que caen es la respuesta. Es primo hermano del Charlie Charlie: la misma idea de invocar a un espíritu que contesta, pero sin lápices y con un azar más rápido.

De dónde viene
Sarita Sarita pertenece a la familia de juegos de recreo latinoamericanos en los que se llama a un espíritu por su nombre para hacerle preguntas. Como el juego de la lapicera, se transmite de boca en boca entre escolares, sobre todo en México, Centroamérica y el Caribe, y por eso tiene tantas versiones como patios. En unas Sarita es una niña, en otras una mujer joven que murió; en todas responde a quien le pregunta con respeto y se enfada con quien se burla.
A diferencia del Charlie Charlie, no se hizo viral con un nombre en inglés. Sigue siendo un juego de tradición oral, y eso forma parte de su encanto: cada grupo lo juega como lo aprendió.
Qué necesitas
Dos monedas iguales, una superficie plana y silencio. Algunas versiones usan una hoja con un Sí y un No dibujados, pero no hace falta: la respuesta la dan las monedas, no el papel.
Cómo se juega, paso a paso
Se coloca el grupo alrededor de la mesa y uno de los participantes dice en voz alta: «Sarita, Sarita, ¿estás aquí?». Se lanzan las dos monedas. Si la respuesta es sí, el juego ha empezado y se pueden hacer preguntas, siempre de las que se contestan con sí o no.
Con cada pregunta se vuelven a lanzar las monedas y se lee la combinación. La lectura más extendida es: dos caras, sí; dos cruces, no; una cara y una cruz, Sarita no quiere responder, o no ahora. Hay grupos que invierten cara y cruz, o que dan a la combinación mixta el valor de «quizá». Lo importante es acordar la lectura antes de empezar.
Para terminar se pregunta «Sarita, Sarita, ¿podemos parar?» y se espera a que las monedas digan que sí. No se abandona el juego a medias: en todas las versiones, despedirse es parte de la regla.
Por qué funciona
Dos monedas al aire dan cuatro combinaciones con la misma probabilidad, así que el sí, el no y el «no ahora» se reparten el azar. El juego no está en las monedas: está en la pregunta que cada uno formula, en el silencio mientras giran y en cómo el grupo interpreta la respuesta. Es exactamente lo que hace que un simple lanzamiento se convierta en una sesión que nadie olvida.
La versión online
En Esoterium juegas a Sarita Sarita desde el móvil o el ordenador: escribes tu pregunta, las dos monedas giran en pantalla y caen mostrando cara o cruz. Cada tirada es aleatoria de verdad, cada pregunta suma puntos y con ellos se desbloquean monedas místicas con diseños distintos.
Consejos y precauciones
Es un juego para pasar miedo en grupo, y hay que tratarlo como tal: preguntas educadas, nadie se burla y se cierra la sesión al terminar. Si alguien se agobia, se para. No es un juego para niños pequeños que se asusten fácilmente.