El monstruo del lago Ness
Un cuello largo sobre las aguas negras de Escocia desde hace mil quinientos años

| Otros nombres | Nessie, Niseag |
|---|---|
| Región | Lago Ness, Highlands (Escocia) |
| Primer avistamiento | Año 565 (crónica de San Columba) |
| Tipo de criatura | Criatura lacustre |
| Peligrosidad | ☾☾☾☾☾ |
Quince siglos de sombras en el agua
La primera crónica es del año 565: la vida de San Columba cuenta cómo el monje detuvo a una «bestia acuática» que iba a devorar a un hombre en el río Ness. La leyenda dormitó durante siglos entre los lugareños hasta que en 1933 se abrió la carretera que bordea el lago y los avistamientos se dispararon: una pareja vio cruzar ante su coche «lo más parecido a un dragón que hayamos visto jamás».
En 1934 llegó la fotografía del cirujano: un cuello esbelto emergiendo del agua que dio la vuelta al mundo. Sesenta años después se reveló que era un montaje… pero para entonces Nessie ya era inmortal.

Sonares, expediciones y ADN
El lago Ness contiene más agua que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos, y su agua turbia por la turba apenas deja ver a unos metros. Se ha rastreado con sonar, con sumergibles y hasta con análisis masivos de ADN ambiental en 2018: no apareció ningún reptil gigante, aunque sí una cantidad desconcertante de ADN de anguila. Los ecos de sonar de gran tamaño, eso sí, siguen apareciendo de cuando en cuando.

¿Plesiosaurio, anguila o espejismo?
La hipótesis romántica —un plesiosaurio superviviente— choca con la biología: un lago de hace 10.000 años no puede esconder una colonia de reptiles marinos. Las candidatas serias son anguilas gigantes, esturiones, troncos y las extrañas olas estacionarias del lago. Aun así, cada año alguien nuevo jura haber visto una joroba oscura avanzando contra el viento. El registro oficial de avistamientos sigue abierto.