Bigfoot, el Sasquatch
El gigante de los bosques que camina justo fuera del alcance de la cámara

| Otros nombres | Sasquatch, Pie Grande |
|---|---|
| Región | Bosques del noroeste de Norteamérica |
| Primer avistamiento | Tradiciones nativas; huellas célebres en 1958 |
| Tipo de criatura | Homínido gigante |
| Peligrosidad | ☾☾☾☾☾ |
Del mito nativo a la portada del periódico
Mucho antes de llamarse Bigfoot ya vivía en las lenguas indígenas del Pacífico: «sésquac», el hombre salvaje del bosque. En 1958, un operario de California encontró alrededor de su excavadora huellas de 40 centímetros; el periódico local tituló con la palabra «Bigfoot» y el gigante entró en la cultura popular para no salir.
En 1967, Roger Patterson y Bob Gimlin filmaron en Bluff Creek los veinte segundos más discutidos de la historia del misterio: una figura peluda y corpulenta que camina por el lecho seco del río y se vuelve a mirar a la cámara. Medio siglo de análisis no ha conseguido ni autentificarla ni desmontarla del todo.

Huellas, gritos y madera golpeada
Cada año se registran cientos de indicios: huellas con dermatoglifos, aullidos graves que ningún catálogo identifica, golpes rítmicos contra los troncos al caer la noche. Las bases de datos de avistamientos acumulan más de 10.000 informes, muchos de cazadores y guardas forestales poco dados a fantasear.

El problema del cuerpo
La ciencia lo tiene claro: sin un cuerpo, un hueso o una muestra de ADN válida, Bigfoot no existe; los análisis de supuestos pelos suyos han dado oso, vaca y hasta fibra de vidrio. Los defensores responden que el noroeste americano tiene bosques del tamaño de países enteros donde un primate listo y escaso podría no dejarse encontrar. Mientras tanto, cada campamento remoto duerme con un oído puesto en la espesura.