Las runas son el alfabeto que los pueblos germánicos y nórdicos grabaron en madera, hueso y piedra durante casi mil años. Cada signo tiene un sonido, un nombre y un significado, y esa triple naturaleza es lo que las convirtió, mucho después, en un instrumento de adivinación. Echar las runas es sacar unos pocos signos al azar y leer lo que dicen sobre la pregunta que uno lleva dentro.

El Futhark antiguo
El alfabeto rúnico más antiguo se llama Futhark por sus seis primeras letras, F, U, Þ, A, R, K, y tiene 24 signos. Se usó entre los siglos II y VIII, y la inscripción completa más antigua que se conserva es la piedra de Kylver, en Gotland, del año 400 aproximadamente. En la era vikinga, a partir del siglo IX, el alfabeto se redujo a 16 signos, el Futhark joven, que es el que se ve en la mayoría de las piedras rúnicas escandinavas. Para adivinar se usa casi siempre el antiguo, porque cada uno de sus 24 signos tiene un significado propio bien documentado.
Los 24 signos se agrupan en tres filas de ocho llamadas aettir. La primera, la de Freyr, habla de la riqueza, la fuerza y el comienzo de las cosas: Fehu, Uruz, Thurisaz, Ansuz, Raidho, Kenaz, Gebo y Wunjo. La segunda, la de Hagal, habla de las pruebas y el destino: Hagalaz, Nauthiz, Isa, Jera, Eihwaz, Perthro, Algiz y Sowilo. La tercera, la de Tyr, habla de la comunidad y la conclusión: Tiwaz, Berkano, Ehwaz, Mannaz, Laguz, Ingwaz, Dagaz y Othala.
Las runas como oráculo
El historiador romano Tácito describe en el año 98 cómo los germanos echaban suertes con ramitas marcadas, y esa es la referencia más antigua a una adivinación con signos. Pero el método moderno de echar las runas, con sus significados fijados y sus tiradas, es del siglo XX: lo popularizó Ralph Blum en 1982 y desde entonces se ha convertido en uno de los oráculos más practicados.
Derechas e invertidas
Una runa puede salir derecha o invertida, cabeza abajo, y el significado cambia: la invertida no es lo contrario, es la misma fuerza bloqueada, retrasada o vuelta hacia dentro. Nueve runas son simétricas y no tienen posición invertida: Gebo, Hagalaz, Isa, Jera, Eihwaz, Sowilo, Ingwaz, Dagaz y Nauthiz según algunas escuelas. Cuando salen, hablan siempre en el mismo sentido.
Cómo echar las runas
El método más sencillo es la runa de Odín: se agita la bolsa, se saca una sola runa y se lee como respuesta directa a la pregunta. Es la mejor forma de empezar. La tirada de tres runas se lee como pasado, presente y futuro, o como situación, reto y consejo. Hay tiradas mayores, de cinco, siete o nueve runas, pero añaden complejidad sin añadir claridad a quien empieza.
Se pregunta una cosa concreta, se agita la bolsa pensando en ella, se saca sin mirar y se lee la runa en su posición. Si la respuesta abre otra pregunta, se saca otra runa. No se repite la misma pregunta.
Las runas online
En Esoterium la bolsa se agita en tu pantalla y la runa cae sobre el paño, derecha o invertida, sin que nadie elija por ti. Escribes tu pregunta, lees la respuesta a la luz de lo que has preguntado y la runa queda guardada en la tirada. Tienes cinco preguntas por tirada; al agotarlas se recogen las runas y se empieza de nuevo.
Preguntas frecuentes
¿Las runas predicen el futuro? No. Son un espejo: devuelven la pregunta con otras palabras y obligan a mirarla desde otro sitio.
¿Hace falta conocer los 24 significados? No para empezar. Cada runa que sale enseña su significado, y en pocas tiradas se reconocen las principales.
¿Son las runas vikingas? Las de los vikingos eran las 16 del Futhark joven. Las 24 que se usan para adivinar son anteriores, pero el nombre ha quedado.