El tarot es una baraja de 78 cartas y un sistema de lectura simbólica. No adivina el futuro: propone una forma de mirar la situación que traes a la mesa. La tirada de tres cartas es la puerta de entrada más sencilla, y entenderla basta para sacar partido a cualquier consulta, en papel o en pantalla.

De dónde viene el tarot
Las primeras barajas aparecen en el norte de Italia a mediados del siglo XV, encargadas por familias como los Visconti y los Sforza, y servían para jugar a los tarocchi, un juego de bazas. Durante trescientos años nadie les atribuyó poderes: eran naipes de lujo. El uso adivinatorio nace en la Francia de finales del XVIII, cuando Antoine Court de Gébelin afirmó que la baraja escondía saberes egipcios y Etteilla publicó el primer método de lectura.
De esa época viene el Tarot de Marsella, la baraja que fijó el diseño clásico. En 1909 el ocultista Arthur Edward Waite y la ilustradora Pamela Colman Smith publicaron la baraja Rider-Waite, la primera con escenas dibujadas en las 56 cartas menores, y desde entonces es la más usada del mundo y la que sigue la mayoría de las barajas modernas.
Los 78 arcanos
La baraja se divide en dos grupos. Los 22 arcanos mayores van del Loco al Mundo y representan las grandes etapas y fuerzas de la vida: la Emperatriz, la Rueda de la Fortuna, la Torre, la Luna. Cuando salen en una tirada, hablan de lo importante.
Los 56 arcanos menores se reparten en cuatro palos, bastos, copas, espadas y oros, con catorce cartas cada uno: del as al diez y cuatro figuras, sota, caballo, reina y rey. Hablan de lo cotidiano: el trabajo, los afectos, los conflictos, el dinero. Cada palo tiene su elemento y su tono, y saberlo ayuda a leer rápido: los bastos son acción, las copas emoción, las espadas pensamiento y los oros lo material.
La tirada de tres cartas
Es la más antigua y la más útil. Se barajan las cartas pensando en la pregunta, se sacan tres y se colocan de izquierda a derecha. La lectura clásica las lee como pasado, presente y futuro: lo que te ha traído hasta aquí, dónde estás y hacia dónde apunta la situación. Otra lectura muy extendida es situación, obstáculo y consejo. Las dos funcionan; lo importante es decidir cuál usas antes de sacar las cartas, no después.
Las cartas invertidas, las que salen boca abajo, matizan el significado: no lo convierten en lo contrario, lo frenan o lo vuelven hacia dentro. Una Estrella invertida no es mala suerte; es una esperanza que cuesta ver.
Cómo preguntar
Una buena pregunta es concreta y está abierta. «¿Me quiere?» cierra la lectura en un sí o un no que tres cartas no pueden dar; «¿qué necesito entender de esta relación?» abre tres cartas llenas de matices. Evita preguntar lo mismo varias veces seguidas esperando otra respuesta: la segunda tirada solo refleja tu ansiedad por la primera.
El tarot online
En Esoterium se baraja la baraja completa de 78 cartas y se hace la tirada de tres. Eliges el tema, escribes la pregunta, se revelan las cartas sobre el tapete y puedes pulsar cada una para ver su significado, sus palabras clave y su correspondencia astrológica. Es la forma más cómoda de aprender: cada tirada enseña tres cartas.
Preguntas frecuentes
¿El tarot predice el futuro? No. Ordena lo que ya sabes y lo pone delante de ti con otras palabras. Las decisiones siguen siendo tuyas.
¿Puedo leerme el tarot a mí mismo? Sí, y es la mejor forma de aprender. Lo difícil no es sacar las cartas, es no engañarse al leerlas.
¿Qué baraja usa la versión online? Una baraja completa de 78 cartas con el simbolismo Rider-Waite, el más extendido y el mejor documentado.